Encuentros rurales inquietantes, por Nacho Sevilla

ENCUENTROS RURALES INQUIETANTES

1d14

1        Un niño harapiento observa desde el lateral del camino sin pronunciar palabra, mientras se hurga la nariz. Al girarse de vuelta hacia el campo una extraña protuberancia se agita en su espalda bajo su ropa antes de que el niño se pierda de vista.

2        Un caballo enfebrecido y con los ojos inyectados en sangre, soltando espuma por la boca, cruza el camino, haciendo necesario salvar contra reflejos a 1d3-1 personajes o ser golpeados por 1d6 puntos. El caballo no puede ser calmado y si es detenido de algún modo, se alza sobre dos patas riéndose con voz humana antes de caer muerto.

3        Una jornalera interrumpe su tarea para observar a los viajeros, y comienza a insultarles y amenazarles, con cada vez mayor virulencia.

4        Una trapera ambulante muestra su mercadería insistentemente a los viajeros. Acaba mostrándoles una ecléctica colección de pócimas y amuletos, por las que no quiere dinero, sólo algo de pelo y una gota de sangre, que pone en una maceta con tierra, junto a otras.

5        Durante el viaje, la vegetación y vida animal empiezan a mostrar cambios sutiles y enfermizos. Maíz de un extraño color indescriptible, lechugas con formas y excrecencias antinaturales, ganado con pústulas y aspecto enfermizo, conejos a los que los ojos se les salen de las cuencas…

6        Un perro se acerca al grupo y tras olisquearles, o intentarlo, empieza a seguirles desde la distancia. Extrañamente al perro se le une un gato después, y después una oca, y un cerdo, y una vaca…

7        Los lugareños que ven a los forasteros les saludan amablemente desde la distancia, pero cuando se aproximan comienzan a mostrarse inquietos, después temerosos y finalmente tal es su pánico que intentan suicidarse.

Resultado 14: algo así, más o menos*

Resultado 14: algo así, más o menos*

8        Un villorrio deshabitado en el camino, al cruzarlo se escuchan continuamente puertas y ventanas cerrarse al paso de los visitantes.

9        El maíz que crece a los lados del camino progresivamente va invadiendo el mismo, como si se estrechara, y finalmente desaparece. Al darse la vuelta, no hay rastro del camino y están inmersos en un maizal.

10        Una granizada repentina, obliga a los viajeros a refugiarse. El granizo cada vez es más grande y violento (1 punto de daño por minuto). El único refugio parece un granero del que surgen unos violentos golpes.

11        Unos lugareños construyen una cerca en el camino para que “esas cosas no puedan pasar p’acá”.

12       Sobre un riachuelo cercano, un misterioso molino gira las aspas en sentido contrario a la corriente.

13        Varias horcas y picas con cabezas de perros surgen aquí y allá, con cada vez mayor frecuencia.

14        El grupo se topa con Humberto Felipe Arteamado, un bardo de aspecto sobrio, conocido por sus extrañas historias de terror, que se acerca a compartir calor y vino durante la noche. Hablará sobre una abominable aberración sobre la que los locales murmuran y que habita en el granero de unos granjeros, un poco más adelante en el camino. Por la noche, Humberto desaparece sin dejar rastro, excepto por una extraña estatuilla envuelta en pieles, de un ídolo octopoide.

* Ilustración de la cabecera del foro de Lamentations of the Flame Princess. Sí, pertenece a Raggi, por supuesto.

2 pensamientos en “Encuentros rurales inquietantes, por Nacho Sevilla

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